28 de Julio 2004

¿Cómo le ponemos?

postre desnombrao


No diré el nombre con que bauticé estos dulces, que este blog es un blog decente. Los genéricamente denominados dulces que veis están hechos de hojaldre cortado en trozos enanos, extendido, y con un relleno de flan de vainilla (el mismo que utilicé para la leche frita) al que hay que "abrazar" rápidamente con el hojaldre, de forma parecida a un rollito, y prensándolo por los bordes con el tenedor, como se hacen las empanadillas. Al hornearlos hay que echarles azúcar por encima, y quedan como habéis visto, abiertitos hacia los lados y jugosos en el medio. Y no tienen más complicación.

¿Cómo los llamo?
Posted by Irene at 11:42 AM | Comments (6)

22 de Julio 2004

Faltas

Siempre quise tener un nombre o un apellido, al menos, que contuviese una tilde. Ese acento gramatical que otorgase a mi nombre el peso que le correspondía, la cadencia sonora que él y yo merecemos, el peso gráfico que le hubiera dado el toque final a mi firma, ininteligible, pero tan mía. Lástima que ni mi nombre ni mis dos apellidos tengan tilde.

Los críos, y no tan críos, tienen la insana costumbre de no aprenderse el lugar de una sola tilde. Les faltan horas de lectura desde pequeños, que les formen la imagen mental de las palabras y les familiaricen con ellas de modo que queden indisolublemente unidas por los siglos de los siglos hasta que el Alzheimer los separe. Puedo justificar un leísmo o un laísmo, porque soy la primera que mete la gamba en ello, aunque intento corregirme por todos los medios, pero las faltas de ortografía me ponen nerviosa, me molestan. Por eso, cuando yo cometo una, me cabreo pero bien.

Posted by Irene at 5:12 PM | Comments (5)

18 de Julio 2004

Disyuntiva

Lo pienso desde hace años. No es un pensamiento nuevo. Se trata de un dilema al que bien podría llamar Mi Dilema. De tanto meditarlo, Mi Dilema se ha convertido casi en teoría, por lo que me encuentro en situación de hacer una sinopsis de la misma.

Lo habitual es que cuando uno es pequeño tenga muchos amigos. Esos que las madres denominan genéricamente amiguitos, bien por su talla, bien por la ñoñería materna preescolar, o bien porque son relaciones de amistad tan básicas, efímeras e inconsistentes que no merecen otro nombre de peso mayor. Los años pasan rápido y antes de acabar la EGB más de la mitad de esos amiguitos ya no son tales, y su número se ha reducido considerablemente. Llegando la edad, el pavo propio y ajeno se encarga de liquidarse a otros tantos amigos y establecer relaciones con gente con la que no se hubiera forjado amistad ni harto de vino.

En mi época pava alguien (no recuerdo quién) me dijo que no era correcto pensar que todos aquellos con los que tenemos relaciones cordiales o trato diario eran dignos de llamarse amigos, y que los amigos se suelen tener en número de dos, a lo sumo tres. Pero no muchos más, porque la amistad es algo más trascendental y más dificil de lograr y mantener de lo que pensamos.

A raíz de ello me surgió la duda, y todavía no se me ha disipado. Partiendo de la idea de reciprocidad que la amistad entraña, ¿a quién puedo considerar mi amigo o mi amiga? ¿está bien distinguir como amigo a alguien, sin saber si él o ella te distingue como amiga? y de la misma manera ¿puede alguien estimar que es tu amigo cuando tú no piensas lo mismo y además ni siquiera te parece bien que se tome semejante confianza contigo? Por supuesto hablo sobre casos hipotéticos.

Así las cosas, ya no sé ni quién es mi amigo ni en qué punto del escalafón colocar a cada cual.

Posted by Irene at 8:36 PM | Comments (7)

17 de Julio 2004

Momentos publicitarios

Octavia, Octavia la muñeca sabia si le dices que la quieres te ayuda a hacer los deberes y como ella sabe un montón te hará la declaración
Posted by Irene at 11:31 AM | Comments (3)

15 de Julio 2004

Germán mola, niñas ¡pero es mío!

¡Claro que si!
Mola. El pobre hombre no lo puede remediar. Germán es ese tío rarillo, enorme, pero que parece un mico. Ese que escribe muy requetebién pero tiene una letra que no la entiende ni su novia. Ese que tiene las narices de vivir solo e independizado pero no puede estar solo ni un momento. Es ese que podría sacar las notas más asquerosamente altas de su promoción pero se conforma con probar suerte en el examen y aprobar raspadillo. Es aquél que destila verdaderas genialidades pero luego es más simple que el mecanismo de un chupete. Es el que cuando se pone, cocina de rechupete, pero se alimenta a base de donuts, empanada de atún y Cocacola Light. Es ese que... bueno, eso mejor no lo contamos. Ese es mi Germán. Ese es el auténtico, el genuino, el único, el Hombrecillo Verde.
Germán mola, niñas
¡Pero es mío!

Posted by Irene at 1:11 AM | Comments (10)

12 de Julio 2004

Tesinilla sobre la higiene

Limpiar tiene su aquél. Se puede limpiar por encima, pero no es aconsejable, porque limpiar por encima es guarrear. Es extender la mierda, como quien dice. También depende de lo que se limpie, pero lo normal es que si solo se coge el trapo y se pasa por encima de la cosa, sea cual sea, la mierda migre.
Pongamos por caso que en una mesa de cocina habitan churretes de salsa mayonesa, foie gras reseco o leche condensada derramada. Pasar por encima un paño de cocina, tieso tras secarse al sol en la cuerda, con la forma misma con que cayó cuando aún estaba húmedo, es tontería. Otra cosa es pasar una bayeta amarilla, delatora como ninguna, negra a manchas. Si está tiesa tampoco limpia, pero si está mojadilla, pasada por debajo del grifo, y con suerte no impregnada de la grasa del choricito frito que alberga el plato que culmina la torre que ocupa el fregadero, con suerte, digo, a lo mejor mueve la mugre de la mesa, la extiende, la reparte, la prolonga a su largo y ancho... y al rato, tras secarse, deja caminitos mil, paralelitos unos a otros, residuo del paso implacable de la bayeta esa, que da asco desde el segundo día que se usa.

Posted by Irene at 11:45 PM | Comments (7)

11 de Julio 2004

Un post que me debía

El día antes de las vacaciones de Navidad hicimos una visita con la clase de Información en Radio y Televisión a la Cadena SER para ver en directo cómo se hacía el Carrusel Deportivo. De paso conocimos el intrincado de la octava planta de Gran Vía, 32. Por lo que nos dijeron, parte de los estudios de esa planta se van a repartir próximamente entre la séptima y la octava, ya que resulta complicado moverse por ese laberinto que forman la propia Cadena SER, los 40 Principales, Radiolé, Máxima FM, M80 Radio y la Cadena Dial -espero no omitir ninguno-

Gran Vía, 32

Tras la llegada, y después de pasar por otro de esos estrictos controles a la entrada, que casi te obligan a desnudarte, subimos a esperar como digo, a la octava planta. Allí nos encontramos con Alaska y con Joaquín Luqui. Como veis, él se paró un rato a hablar con nosotros, y a retratarse con Laura (una compañera de clase) y conmigo. Gracias a esa visita, de la cuál no sé bien por qué no hablé en el blog, logré no perderme al mes siguiente, cuando fui a hacerle la entrevista a Pablo Motos.

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Por cierto, una joyita de test. Hacedlo y luego me contáis.
Posted by Irene at 7:32 PM | Comments (7)

10 de Julio 2004

Tenía pene

Para matricularse en el colegio del que soy antigua alumna se han pedido siempre algunos datos personales a los padres acerca de ellos mismos y de sus vástagos, que al fin y al cabo son los verdaderos interesados. Acompañando a esos datos, se suelen solicitar dos o tres documentos que los acrediten, cosa coherente que no convierte a mi colegio en diferente respecto a los demás colegios.

Hace tiempo nos contaron la historia de una alumna de segundo de preescolar que iba a clase a diario con el resto de sus compañeras, vestida con el uniforme de falda azul tableada, tirantes, polo blanco y leotardos que todas hemos llevado. Un buen día, la niña en cuestión tuvo ganas de ir al baño. Y fue. El pudor de los niños es mucho menor que el de los adultos; es por eso por lo que los críos hacen sus cosas con la puerta abierta, y esta niña no iba a ser menos. Como todas las niñas (y no me importa reconocerlo) ésta entró con otras compañeras. Cuando se subió la falda y se bajó las braguitas, fue pillada in fraganti por las demás: tenía pene.

Mi deber como periodista es contrastar la información, pero como comprenderéis no voy a llamar al colegio para preguntar por el pene de la interfecta. Por eso relataré la otra versión (tengo dos versiones, una de ellas creada por mi coco, la cuestión es dirimir cuál es la falsa) La otra versión habla de que la niña se hizo caca, y al cambiarle la braguita, la jefa de estudios se encontró con que la niña tenía pene.

Convertido en el primer caso de travestismo infantil de la enseñanza privada española, nunca más se supo del crío y mucho menos de los padres, que desaparecieron al día siguiente. ¿Le cortarían las coletitas? No se sabe muy bien cómo, pero aquéllos lograron matricular a su hijo de cuatro años haciéndole pasar por una niña, en un tiempo en el que mi colegio todavía era femenino y el único penecillo que había era el de las tallas del niño Jesús.

Posted by Irene at 9:41 PM | Comments (16)

9 de Julio 2004

A lo mejor yo también sé

Lo que pasa es que nunca lo he puesto en práctica. Pero sé que podría ser capaz de conversar en otro tono que no sea serio. Me gusta mucho la compañía verbal de las personas. Me halaga que se sinceren conmigo y me cuenten cosas. Me siento mejor persona y todo cuando veo que con una conversación puedo echar una mano. De hecho, prefiero que me hablen a hablar yo, porque es esto último lo que peor se me da, si de asuntos serios se trata. Me tranquilizan las conversaciones, o los monólogos, o en lo que quiera que aquello se convierta. Pero sospecho que solo soy capaz de mantener conversaciones serias, porque las conversaciones de coña se convierten con frecuencia en un juego de "a ver quién gana". Lo peor, en definitiva, es quedarme con la sensación de que la conversación seria no le ha servido de nada al otro, cosa que me ocurre a menudo. Al fin y al cabo, que me haya servido a mí es lo de menos.

Posted by Irene at 4:35 PM | Comments (10)