24 de Junio 2004

Hum, qué vicio.

Debería haber escrito hace mucho, mucho, pero me han quitado el ordenador de la habitación y ni tengo inspiración, ni tengo tiempo, ni tengo el trasto para escribir, así que mando saluditos. Supongo que hasta que no acabe el examen de la semana que viene no volveré a escribir. Veré qué puedo tramar para que el ordenador vuelva a mí... jojojo.
Qué vicio tengo.

Posted by Irene at 9:54 PM | Comments (12)

9 de Junio 2004

Capodastro

Tres años llevo ya sin ella. Al principio no nos llevábamos bien porque ella era dura y esquiva, mis manos -siempre lo han sido- blandas, y mis muñecas estaban en permanente cuarentena por una tendinitis mal curada. Me la regaló mi padre unas navidades (la más cara que encontró) a petición de la monja que nos daba clase, pensando que con tamaño trasto, una cría de 12 años como yo podría manejarse en igualdad de condiciones respecto al resto de sus compañeras, nada menos que treinta micos con falda azul tableada haciendo un ruido insoportable con sus treinta respectivas guitarras.

Y así fue como, desde 6º de EGB, me tuve que acostumbrar a mi Capodastro (la cejilla más dura entre las duras con el envase más feo entre los feos) Con el tiempo, logré ablandarla un poco, pero seguí tardando más que las demás en ponerla y quitarla, mientras sentía una profunda y corrosiva envidia de aquellas compañeras que tenían la clásica cejilla de tijera, apretar-meter-soltar. En un infructuoso intento de hacerla más mía, le coloqué entre la barra que lindaba con las cuerdas y el cilindro de plástico una tira de papel escrito a máquina con mi nombre y mis apellidos (que fuera una horrible cejilla no tenía nada que ver para que no hubiera de marcarla por si se perdía)

Pero se perdió, con nombre y todo.

Me ví en COU controlando ya bastante la guitarra, en la acuciante necesidad de colocarle una cejilla, sea cual fuera su procedencia, y opté por el siempre socorrido truco de la goma del pelo y el boli Bic roñoso, tal como había aprendido de Bea. Aquello de quitarse la coleta y dejarse la doblez en el pelo tenía un toquecillo hippie guarrindongo, pero la causa era noble, el presupuesto, cero y la carencia, insoportable. La cosa quedaba, más o menos, así:

capo desastro

Hoy la he echado de menos; hemos pasado muy buenos ratos juntas. En 1º de carrera, rondando la fecha del amigo invisible, comuniqué al despiste mi desdicha y mi amigo correspondiente, Maxi, me regaló una. Pero ya no era lo mismo. Con esta nueva no he llegado a congeniar, me la he cargado antes de tiempo porque traía un elástico, no un muelle. Un día, cuando me acuerde, me voy a comprar otra igualita, en el mismo sitio donde me la compró mi padre. Y la voy a domar bien pronto, aunque me cueste otra tendinitis.

Posted by Irene at 6:29 PM | Comments (22)

5 de Junio 2004

Tarta ejidense

Esta cosa tan deliciosa me la enseñó Tanita un día, y Gablin se la comió, aunque dejó migajillas para que yo probase, después de chuperretear todas las cucharas al oirme decir que soy muy escrupulosa. A pesar de las condiciones adversas, me gustó, y ahora, con permiso de la Delegación Pastelera Ejidense en Madrid explico cómo se hace:

podría haber salido mejor la foto, pero tenía prisa por comer

Mojas galletas normales y corrientes (éstas son cuadradas, las tostadas de toda la vida) en leche fria con café soluble, y las vas colocando, unas sobre otras, cuando estén empapadas. Ahora, en teoría, fundes chocolate y se lo pones encima, pero si tienes prisa como yo, le extiendes Nocilla previamente calentada para que esté líquida y se deje untar. Lo de encima son birutitas de chocolate, rallando un trozo de tableta como si fuera queso. Lo metes al congelador el tiempo que te dé la gana y después te lo comes cuando te dé la gana.
Según fuentes de mi familia política (es decir, la tía de Germán), si le pones mantequilla entre piso y piso de galletas, y además le añades coco rallado, entonces sí que triunfas (doy fe, lo he probado) pero yo he optado por la versión... light, por decir algo.

Posted by Irene at 12:03 PM | Comments (7)

1 de Junio 2004

Flechazo en una campaña

Es hiriente, trasnochada, incorrecta e inaceptable la imagen del scout pecoso y verde del anuncio de Fanta. Su pandereta (¿la llevaba?) y su cántico rítmico y pegadizo también lo son. La ASDE (Scouts de España), así lo considera, y al no saber dónde quejarse, se ha dirigido a la comisión asesora de Radiotelevisión Española para pedir cuentas a los señores de la tele por la emisión reiterada de ese anuncio tan horrible e irreverente. Y se las han dado. El anuncio, como otros tantos, ha quedado fuera de emisión, de la misma manera que el año pasado se eliminó de la programación el anuncio de Bocatta en el que una pretendida María Ostiz cantaba con alegría infinita y sumo júbilo rural aquello de

"Amanece en el pueblo, y flota ya en el cielo, un intenso aroma a estiércol [...] sabañones y callos, bichejos traicioneros, y volver doblado a casa a descansar, de tu lumbalgia, lalaralala..."

Desde la ventana pido disculpas por haber herido la sensibilidad del lector y del Colectivo de Agricultores Sin Sentido Del Humor (Unió de Llauradors i Ramaders-COAG y la organización agraria AVA-Asaja) que presionaron para eliminarlo el agosto pasado. Aunque para disculpas, las que deberían pedir los responsables del anuncio de las tortillas Frescavida de Gallina Blanca a los pobres alérgicos al huevo, que se sentirán sensiblemente afectados por el contenido del spot. O a las niñas ateas a las que no les gustan las muñecas, por aguantar durante décadas la cantinela de "Las muñecas de Famosa". O a los papás y mamás estériles, por ver siempre esos anuncios de bebés regordetes en pañales, sonriendo mientras les limpian las caquitas y los pisecitos. O a los calvos y calvas, que no se pueden poner esos tintes tan llamativos, esos champús tan nutritivos, esas lacas tan petrificantes que anuncian despiadadamente ciertas marcas.

A mí me molestan más otras cosas, y esas sí que no las retiran de la programación. Debo ser un bicho raro.
Posted by Irene at 8:28 PM | Comments (38)